Homeopatía, Iridología y Nutrición

Aconitum napellus

Kent: El Aconitum napellus es un medicamento de acción rápida. Sus efectos no duran mucho tiempo. Es un veneno violento en grandes dosis (más cercano a la T.M.), ya sea destruyendo la vida o que pasen muy pronto en sus efectos, de tal manera que si el paciente se recobra, el restablecimiento no se hace esperar. No contiene en su historia ninguna enfermedad crónica. A semejanza de una gran tormenta viene y pasa por encima prontamente. Si pensamos por un momento en la experiencia y en la observación homeopática, recordaremos esos individuos, vigorosos, pletóricos, que se vienen abajo violentamente cuando toman frío, mientras gente débil, enfermiza, se abate y se recobra lentamente de enfermedades graves y no llega a enfermarse en forma tan aguda y repentina. Por esto y por el examen de los efectos repentinos de Aconitum, será fácil observar que las personas que decaen con enfermedades de Aconitum son individuos pletóricos. Gente robusta, fuerte, niños recios e infantes llegan a enfermarse, no por un frío o exposición leve, sino por una exposición violenta, con ropas insuficientes; de cambios súbitos violentos; de una prolongada acción del frío o viento seco. Una persona sorprendida afuera con ropa liviana, o permaneciendo afuera expuesta al frío, aire seco o a mitad del invierno, con sus cambios violentos, repentinos, enferma incluso antes de la noche con síntomas graves. Esta es la clase de pacientes, pletóricos y vigorosos, que tienen un corazón fuerte, cerebro activo, una vigorosa circulación y se vienen abajo súbitamente de una exposición violenta, que necesitan Aconitum. El Aconitum no tiene en su naturaleza ninguna de las consecuencias que siguen usualmente a la inflamación. La tormenta pasa tan pronto que parece mayormente ajustarse a la dolencia primitiva. En estos pacientes vigorosos las congestiones repentinas son eliminadas probablemente con una buena reacción. El paciente parece amenazado por una muerte súbita violenta, pero se recobra rápido. Los ataques llegan bruscamente de una exposición a un viento seco y frío. Tenemos un ejemplo en niños pletóricos por la congestión súbita del cerebro con fiebre intensa o con convulsiones. Obtenemos manifestaciones de su rapidez y violencia en cualquier órgano del cuerpo, el cerebro, los pulmones, el hígado, la sangre, los riñones. Conviene a los padecimientos que vienen de pronto de un tiempo muy frío en invierno o de un calor muy intenso de verano. El paciente Aconitum teme a la muerte; eso se observa en su semblante. Dice: “Doctor, todo es inútil, voy a morir”. Muchas veces predice, en realidad el momento o la hora de su muerte. Cuando vemos este temor intenso, esta terrible ansiedad, gran inquietud, la violencia y la brusquedad de estos ataques, tenemos tal vez un caso de envenenamiento por Aconitum o uno que necesita Aconitum. Uno que tiene una enfermedad que recuerda al veneno de Aconitum necesita la dosis más pequeña posible de Aconitum (potencias altas). Es un medicamento de acción breve y eso debe ser recordado. Tome los síntomas mentales y la intensidad es la característica de cada uno de ellos. Si hay un delirio, es un delirio intenso, con excitación y temor, llorarán como en un gran momento. Una gran excitación, temor, pavor por la muerte. Usted se pregunta por qué está llorando. Hay toda clase de humores mezclados también con el temor de Aconitum. Hay lamentaciones e irritabilidad, enojo, arrojando cosas lejos, todo con violencia y ansiedad. Estas características que he descrito como dominantes se encuentran entremezcladas con todos los demás síntomas. Los dolores de cabeza vienen con tal violencia que difícilmente pueden ser descritos. Desgarradores ardores en el cerebro, en el cuero cabelludo, acompañados de temor, con fiebre, con angustia; cefalalgia por tomar frío, por supresión del catarro en la nariz. El catarro se detiene súbitamente en gente pletórica, por exposición, por librarse de la sequedad, por cabalgar al viento frío y seco. ”Violenta cefalea sobre los ojos. Congestión del cerebro, con cefalalgia congestiva, con ansiedad, con la faz encendida”. Los síntomas que lo llevarán a dar Aconitum para afecciones de los ojos son numerosos. Los ojos se inflaman súbitamente. Congestión del ojo. Apariencia sanguínea roja del ojo. Inflamación brusca de todos los tejidos, conjuntivitis, etc. por tomar frío, por exponerse a vientos secos, fríos. Hay una enseñanza que ha prevalecido desde mucho tiempo: dar Aconitum para el primer estado de una inflamación. No es una buena enseñanza a pesar de que es recomendado en todos nuestros libros. No se dice para qué clase de constitución, o como se manifiesta en sus ataques. No realice la práctica en esta forma. Obtenga todos los elementos para un caso de Aconitum, si es posible, o prescriba un medicamento mejor. Ha prevalecido otra práctica, a saber, dando Aconitum para la fiebre. El Aconitum era el medicamento para la fiebre de muchos de nuestros antiguos rutinarios, pero es una mala práctica. Las inflamaciones súbitas que vienen con descargas espesas no pueden ser nunca de Aconitum. Aconitum no es consecuencia de inflamación. Estas dolencias que son como consecuencias de inflamación indicarán siempre algún otro medicamento. Inflamaciones con tendencia a la supuración, o si hay mucosas que segregan pus, no indicarán nunca síntomas de Aconitum. No proporcione jamás Aconitum en envenenamiento de la sangre, tal y como lo encontramos en la escarlatina, en la fiebre tifoidea, etc. La fiebre de Aconitum es generalmente un ataque breve, agudo de temperatura, no intermitente. Usted puede encontrar algo que podría engañarlo en un ataque de fiebre intermitente, pero el hecho real de que haya un segundo, descarta el Aconitum. El ataque más violento de fiebre cederá en una noche si el remedio es el Aconitum. A menudo está indicado en la coriza del niño rosado, gordo, pletórico. No así en los enfermizos o pálidos. Estos enfermizos se vendrán abajo más tarde; sus actividades vitales están tan reducidas que sus quejas no se dejan oír, algunas veces, hasta después de dos o tres días. Así que si usted toma un enfermizo y uno vigoroso en la misma familia y los expone a ambos, el uno tendrá crup a la noche y necesita Aconitum, y el otro lo tendrá a la mañana próxima y necesita Hepar. Difícilmente cualquier otro medicamento puede corresponder tan rápidamente en su acción, al tomar frío durante el día y desarrollarse tan de repente. La tos ferina que viene de la exposición de hoy, y no se desarrolla hasta mañana por la mañana o por la tarde, puede corresponder bastante bien a una cantidad de otros medicamentos, pero especialmente a Hepar, que es más suave en su acción. ¡Oh, Qué medicamento más reconfortante es para el dolor de muelas! Ha sido tan útil en el dolor de muelas que hoy día se coloca una gota de Aconitum en una pizca de algodón y ponerla en el antiguo hueco del diente. Una dosis de Aconitum actuará mucho mejor, teniendo en cuenta la violencia del dolor. Los dolores se alivian y se van rápidamente después de una dosis de Aconitum. El ardor es un síntoma que se encuentra en el medicamento. Usted lo encontrará en la descripción de todos los dolores. Ardor en la cabeza, ardor a lo largo del curso de los nervios, ardor en la espina dorsal, ardor con fiebre, algunas veces ardor como si estuviera cubierta con pimienta. “Tos seca, vómitos y arcadas, fiebre intensa, escupir sangre”. No hay expectoración, excepto un mucus poco acuoso y sangre. Esto sucede en esta forma en buena proporción- tos seca, sensación de sequedad de todo el tórax, en la laringe y en la garganta. Bebe agua fría en grandes cantidades y de tanto en tanto, después de una tos violenta expulsa una pequeña cantidad de sangre, pero la expectoración es generalmente mucus. Todas estas fases de neumonía, en tos ferina y trastornos torácicos vienen súbitamente, y si el paciente va a dormir tendrá un espasmo en la laringe, con sequedad en la misma, se despierta y se toma la garganta; piensa que se va a ahogar. Todo esto viene de vientos fríos. Personas vigorosas toman un viento y frí y se resfrían, lo que traerá síntomas de Aconitum. Sulphur tiene una estrecha relación con el Aconitum. Tiene muchos síntomas de Aconitum. En muchos de los casos crónicos antiguos donde Sulphur debería ser usado en constituciones vigorosas, fuertes, Aconitum resulta conveniente para un ataque repentino, y Sulphur para el crónico. Después de Aconitum sigue bien Arnica y Belladonna. Algunas veces les parecerá a ustedes que Aconitum es capaz de rivalizar con todo lo que se encuentra en la enfermedad. Pero parece ser algo tardío que persiste, y tales medicamentos como Arnica y Belladonna, o Ipeca y Bryonia, deben emplearse para terminar el ataque o algunas veces Sulphur. Muy comúnmente Silicea. Así que nosotros tenemos que estudiar las relaciones de los medicamentos. Si usted ha administrado Aconitum en demasiadas dosis, o lo ha dado muy fuerte y su paciente tarda en recobrarse del ataque, o su paciente ha tomado Aconitum por si mismo imprudentemente, entonces Coffea o Nux vomica pondrá a menudo al paciente en una condición mejor.

Nash: Miedo: a la muerte; a la muchedumbre; a salir de la casa. Miedo a todo, está siempre temeroso. Afecciones causadas por la exposición al frío, especialmente al frío seco. Primera etapa de las congestiones e inflamaciones agudas: con gran ansiedad, calor y agitación. Puntos de ataque favoritos: laringe (crup), bronquios (bronquitis), pulmón y pleura (neumonía y pleuresía), articulaciones (reumatismos), corazón y circulación (eretismo). Modalidades: empeora durante la primera parte de la noche (síntomas torácicos y dolores); acostado sobre el lado izquierdo; en una habitación caliente o estando cubierto con mantas. Mejora destapándose; rechaza violentamente sus ropas. No hay mejor descripción de la fiebre de Aconitum, en pocas palabras, que la dada por Hering: “Calor, con sed; pulso rápido, lleno y duro, impaciencia, ansiedad, desasosiego, está fuera de sí, se mueve de uno a otro lado con angustia”. La costumbre que tanto prevalece de alternar Aconitum con Belladonna en el tratamiento de las afecciones inflamatorias es insensata; una sigue a la otra. Ambos tienen gran calor de la piel, pero Aconitum presenta característicamente piel caliente y seca, y sin nada de sudor; Belladonna tiene mayor calor aun en la superficie cutánea, pero presenta transpiración en las partes cubiertas. Aconitum se mueve de un lado a otro con angustia y gran miedo a la muerte. Belladonna con frecuencia tiene semi estupor, sacudidas y contracciones espasmódicas durante el sueño. Aconitum experimenta una gran molestia en el corazón y el pecho; en Belladonna todo parece centrarse en la cabeza. Aconitum teme a la muerte sin mucho delirio; Belladonna tiene miedo de cosas imaginarias, con delirio. Aconitum es también un gran remedio del dolor. Si tuviéramos que nombrar los tres remedios principales en este respecto, ellos serían Aconitum, Chamomilla y Coffea. Útil en algunos casos de fiebre inflamatoria, pero ninguna eficacia para la fiebre tifoidea. Si ante un cuadro la fiebre es de las que requieren Aconitum, no es necesario ningún otro medicamento. Si otros remedios parecen indicados, debe buscarse uno que combatirá también la fiebre, porque muchos remedios, además de Aconitum, producen fiebre, cada uno a su manera.

Boericke: Inquietud física y mental. Invasión violenta. Malestares y tensión causados por la exposición al tiempo frío, seco. También malestares por tiempo muy caluroso. Cosquilleo, frío y entumecimiento. Tensión en las arterias. Al prescribir Aconitum recuerde que Aconitum causa solamente trastornos funcionales, no hay evidencia de que pueda producir cambios en los tejidos, su acción es breve, y no muestra periodicidad.

Mente (grandes temores, ansiedad), Cabeza (pesada, caliente, explotante), Ojos (los siente secos y calientes, párpados hinchados, duros y rojos), Oídos (muy sensibles a los ruidos), Nariz (olfato agudamente sensible. Membrana mucosa seca, nariz obstruida; seca o con coriza acuosa escasa), Cara (al levantarse, la cara roja se vuelve de una palidez mortal o se marea. Cosquilleo en las mejillas. Neuralgia, especialmente del lado izquierdo, con inquietud, cosquilleo y entumecimiento), Boca (seca. Encías calientes e inflamadas), Estómago (vómito, con miedo, calor, sudor profuso y micción aumentada. Sed intensa), Abdomen (sensible al tacto), Recto (verdes, como hierba picada), Orina (escasa, roja, caliente, dolorosa. Retención con chillidos e inquietud), Femenino (menstruaciones suprimidas por susto), Respiratorio (respiración oprimida, tos ronca, seca, cruposa. Peor por la noche y después de medianoche), Corazón (taquicardia, palpitaciones), Extremidades (entumecimiento y cosquilleo. Manos calientes y pies fríos), Sueño (sueños ansiosos), Fiebre (olas de frío pasan a través de él. Sed e inquietud siempre presentes), Modalidades (mejor al aire libre, peor en una habitación caliente, al anochecer y por la noche), Dosis (6CH para afecciones sensoriales, 1CH-3CH para estados congestivos. Debe ser repetido frecuentemente en enfermedades agudas. Aconitum es rápido en su acción. En neuralgias es frecuentemente preferible T.M., una gota (venenoso) o también 30CH de acuerdo a la susceptibilidad del paciente).

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